Piel pálida, pero cuando se acercaban sus labios al rostro de alguien era cálido, como cualquier día de verano...
Los ojos verdes....pero eran especiales se clavaron el el fondo de su corazón y sabia que ya no podría salir de ahí..
Cabello rubio y especial, sera la colocación de cada uno de sus mechones que le hace especial, por eso de que siempre están hacia arriba.
Voz cálida, dulce pero intensa..
Nunca pensó en encontrar a una chica, pero menos detenerse a tener sentimientos hacia ella.
Y ella también, por eso que después de un tiroteo en su corazón pensó que jamas volvería sentir el mas mínimo roce de otra piel o de un sentimiento.
Ambos se equivocaron, por ello quizás se encontraron.
El para hacerla feliz, ella para enseñarle que era enamorarse...pero ambos no sabia lo que les despararia el futuro...por eso de que pensaban que solo seria un rato.
Con un simple hola no empezó esto, pero es algo de ellos, que saben llevar dentro y sacarlo a su justa medida, con sinceridad.
Ella nunca había tenido a alguien igual, alguien al que dejar posar sus manos frías en su cintura y estremecerse ante ello...
El nunca había tenido a alguien igual, por eso de que el decía que nunca se había sentido querido.
No tenían ni idea, pero realmente aquellos días en los que se dedicaban un ratito acabo siendo la rutina favorita de cada uno de ellos, y los días de suerte en una mala racha hicieron desaparecer aquellos días tan grises y oscuros, porque ambos de compenetraron y supieron dar brillo a dos vidas un tanto apagada, por ausencia de familiares..amigos...sentimientos... decepciones...
Y se completaron y se quisieron y hoy son capaces de ser fuertes...
De superar los problemas, con decisión y dedicación.
El uno por el otro y así realzaron la mirada, la sonrisa e hicieron que todas esas bocas que hablaban sin saber acabaran callándose y muriendo de envidia por no tener algo igual...
Y hablo de eso...de él y de mi...de nosotros, de nuestro numero favorito desde enanos y de lo que nos queremos y quisimos en secreto.
Y se sale de Roma cuando sonríes, entramos en París sin movernos de nuestro sitio y ya no queremos salir de ahí...
Y hoy estoy aquí y mañana también..de eso no me cabe duda.