Hacia tiempo pero hoy es el día.
Es el día en el que vuelvo a acostarme tarde para darte unos buenos días en condiciones.
Es Domingo; nuestro domingo.
Día de besos y de mimos.
De caricias y susurros.
Hoy es el día en el que te confesaré todo; todo lo que eres para mi. Esa sonrisa capaz de pelear con cualquiera que se ponga en nuestro camino; esa que un día elegir; de la que me enamore.
Todos son tu día porque tu eres mi día a día.
A veces tus almohadas las abrazo y te las quito, y otras tantas te haces dueño de los cojines de mi cama.
Cuando duermes y me abrazas fuerte como si tuvieses miedo a perderme.
Cuando me miras y te brillan los ojos; es especial. Nunca nadie me había mirado con ese brillo.
No has sido nunca un camino fácil y nunca me lo has puesto fácil aunque creas que si, es por ello por lo que sigo contigo.
Eres ese día de verano con un helado en un mano, en otro un porro mientras te das un baño en la piscina. Y a veces eres ese día de invierno en el que ni las manos responden.
Eres casa y refugio y a la vez terremoto.
A veces me acoges y a veces me desahucias; cuando te marchas sin mi .
Eres toda mi suerte en una persona y la única persona que me da suerte.
Y Roma y amor significan lo mismo si las lees al revés; roma-amor; amor-roma.
Por eso se que de Roma se sale cuando se entra en París y que sin Roma nunca habrá amor, y que por muy roto que este siempre estará precioso.
Y cualquier momento del día es bonito para perderse en tu cuerpo y que nunca venga un invierno frío sin ti.
En pleno enero por tu piel y me hiciste sentir en verano.
lunes, 16 de marzo de 2015
Debia confesarte que el brindis que hacen tus pestañas es mi suerte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario